Refugios para no perderse
Son muchos los que buscan desesperadamente
un remanso de paz en Semana Santa pero no saben a dónde ir. Estampas seleccionó cuatro extraordinarias opciones que,
además de estar muy cerca de la capital, prometen sorprender a los
turistas con la belleza de sus locaciones, la calidez de la atención
y las múltiples actividades al aire libre que ofrecen
No se puede negar que los problemas de
transporte generados por el colapso del viaducto han obligado a los
caraqueños a ser mucho más cuidadosos en el momento de escoger los
destinos a visitar. Más allá de esto, es una realidad que el
venezolano siempre viaja a los mismos lugares, como si la geografía
local no fuese lo suficientemente variada y no estuviese sitiada por
una cantidad asombrosa de hoteles, posadas y desarrollos turísticos
diseñados para todos los presupuestos.
Hay quienes prefieren no viajar en las
temporadas altas por aquello del estrés que generan las colas —tanto
de vehículos como de gente— que se forman en la zona costera, sobre
todo hacia lugares como Puerto La Cruz, Margarita y Tucacas;
mientras que algunos se alistan a recorrer sólo los estados aledaños
a Caracas, aunque ya estén cansados de acudir siempre a los mismos
espacios. ¿Pero quién se negaría a viajar si encontrase un rincón
completamente diferente a los que ha visitado antes, con la ventaja
de estar ubicado a menos de dos horas de casa?
Chirimena, Choroní, La Colonia Tovar y Los
valles del Tuy son cuatro de las zonas más concurridas del
territorio nacional, especialmente por quienes habitan Caracas y las
ciudades dormitorio. Quienes creen que ya no hay nada nuevo por
descubrir, seguro se sorprenderán con algunas de estas alternativas
que bien podrían ser consideradas como puntas de lanza dentro de la
industria turística nacional ante la variedad de servicios que
ofrecen. |
Entre
riscos y olas A sólo dos horas
de Caracas, en las hermosas playas de Chirimena, está ubicada
Delicias, la posada del escritor y abogado Jorge Partidas
Alzuru, quien un buen día decidió prestar dos de los espacios
de su casa para que los huéspedes pudiesen disfrutar de las
bondades naturales que brinda la zona, pero sin el bullicio
que la caracteriza.
Aunque ha tenido muy buena acogida
—pues ha sido reseñada en las guías turísticas más populares
del país—, el hostal sigue siendo bastante exclusivo, debido a
que Partidas suele dar preferencia a las personas que ya han
sido sus huéspedes en Las casas del gobernador, el primer
complejo vacacional que echó a andar hace casi seis años.
El refugio del timonel y El cuarto
del primer oficial son los nombres de las particulares
habitaciones que ofrece Delicias, ambas “discretas y
acogedoras”, decoradas artesanalmente como el resto de la
casa, porque Partidas nunca dispone nada en serie que pueda
destruir la mágica conjunción entre el ambiente de la posada,
el risco donde está ubicada, la vegetación de bosque tropical
que la rodea y el inmenso mar que tiene enfrente.
“Quien llega a Delicias
difícilmente quiere salir”, explica su dueño, lo cual no es de
extrañar si se toma en cuenta que los visitantes pueden
disfrutar de increíbles vistas de la bahía, un jacuzzi
bastante privado con cascada —rodeado, además, por esculturas
de artistas venezolanos— y, por supuesto, de todos los
servicios de su vecina Las casas del gobernador, donde hay una
cueva natural, tres piscinas —una de ellas con agua de mar— y
un restaurante de comida criolla, caribeña e internacional.
Pero los más aventureros podrán recorrer las montañas y
bosques cercanos, pasear en kayak, ir en lancha a playas como
El banquito y El ángel, bailar tambores en el pueblo de
Chirimena o visitar Tacarigua de la laguna.
Como detalle adicional, quienes
acostumbran a perder la noción del tiempo cuando están fuera
de casa deben saber que en Delicias suelen ser bastante
estrictos con los horarios: no aceptan llegadas luego de las
8:00 pm y las salidas —a menos que no se esperen nuevos
huéspedes— se realizan a las 11:00 am. |